Animal

En mayo de 2011, en Jao Pereira de Souza, un pescador de 71 años se encontró un pingüino de Magallanes de América del Sur, llamado «Dindim», en malas condiciones, ya que estaba cubierto de petróleo y por obvias razones estaba cerca de la muerte.

El pescador lo cuidó hasta que recuperara bien de salud y se dio cuenta realmente de que no quería dejarlo. Quiso esperar un tiempo, para ya liberarlo y lo hizo; finalmente el pescador se sorprendió al verlo regresar el próximo año y así sucesivamente.

Cada vez que llega el pingüino, va al patrio trasero de la casa del pescador en la playa Provetá en Ilha Grande, Brasil. 

Es tan impresionante saber esta historia de este animal, qué increíble que los pingüinos tienen sentimientos y lo demuestran.

El pingüino cuando visita al pescador, hace gestos bonitos así demostrando felicidad y agradecimiento; como moviendo la cola y hacerle compañía al hombre que le salvó la vida. Por lo tanto, el pingüino obviamente se deja acariciar con él, pero con las demás personas no; esto quiere decir que este animal siente algo muy especial por el señor y así será siempre.

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